Nuestra Historia: Innovación, Sabor y Emprendimiento
Bienvenidos a «El sabor de emprender», el corazón detrás de Rossonero Foods y BÁVARA tropical gin. Soy Enrique Espinoza, fundador de estas marcas que representan no solo mi pasión por la gastronomía y las bebidas espirituosas, sino también mi viaje en el mundo del emprendimiento.
Orígenes con Sabor
La aventura comenzó en Rossonero Wine Bar, un pequeño rincón en Mazatlán, México. Allí, decidí fusionar mi pasión por la buena comida y el vino con el deseo de innovar. Rodeado por el mar y con acceso directo a los mejores atunes, me aventuré más allá de lo convencional, creando platillos que desafiaban las expectativas de nuestros clientes.
La Revolución del Atún
La idea de transformar atún fresco en deliciosas salchichas de atún nació de este espíritu de innovación. Fue un viaje de 18 meses lleno de experimentación, ajustes y aprendizaje. El resultado fue un producto que no solo sorprendía por su sabor, sino que también encarnaba mi dedicación a la calidad y la sostenibilidad.
Reconocimiento y Expansión
El camino no ha sido fácil, pero cada desafío ha valido la pena. Desde ser destacado en la revista Forbes hasta participar en «Shark Tank México» y recibir premios de innovación, cada logro ha sido un paso hacia la realización de mi sueño. Hoy, Rossonero Foods mira hacia el futuro, explorando oportunidades de exportación y dejando huella en la industria alimentaria global.
Nuestra Misión
En «El sabor de emprender», quiero compartir no solo mis victorias y desafíos, sino también inspirar a otros emprendedores a perseguir sus pasiones. Este blog es un reflejo de mi viaje, lleno de historias, lecciones aprendidas y, por supuesto, innovaciones que espero sean tan enriquecedoras para ti como lo han sido para mí.
Gracias por Unirte a Nuestra Aventura
Agradezco de corazón a cada persona que ha sido parte de esta aventura, desde nuestros primeros clientes en Mazatlán hasta nuestros seguidores en todo el mundo. «El sabor de emprender» es más que un blog; es una comunidad de mentes curiosas, paladares aventureros y espíritus emprendedores. Juntos, seguimos explorando los infinitos sabores del emprendimiento.
Con aprecio,
Enrique Espinoza